viernes, 24 de marzo de 2017

viernes, 24 de febrero de 2017

Familia

El miércoles fui a la fiesta de mi sobrino Gonzalo, el cumplió 5 años y me entusiasmó la idea de conocer la casa donde vive mi hermano y mi cuñada, me habían contado que era una casa muy cálida con un jardín enorme y es que, generalmente, los terrenos en Pachacamac tienen esa característica (tipo campestre).

Mi hermano llegó antes a mi casa para recoger los bocaditos que estaban listos y nos enseño la decoración que él mismo mandó a preparar con fotos de Gonzalo. Su sonrisota en una foto me encantó, era una decoración personalizada a gusto, obviamente, del cumpleañero y en ese caso era referente a la temática de bomberos; a Gonzalo le encantan los bomberos y siempre dice que cuando crezca quiere ser el mejor bombero del Perú. 

Llegamos a la casa y junto a mi hermana mayor  arreglamos toda la sala para poder decorar con los globos y adornos que mi hermano mandó a hacer.  A los minutos llegó mi cuñada con la torta y continuamos decorando todo.

Ambos estaban exhaustos de mover mesas, sillas, inflar globos, acomodar los cupcakes, doblar las cajitas para torta, despolvar las bandejas, contar las sorpresas y un largo etcétera.

Me gustó el trabajo en equipo que ambos realizaron, ambos estaban entusiasmados. Parecían hormiguitas trabajando.

Grande fue mi sorpresa cuando, casi a la mitad de la reunión, llegó el papá (biológico) de Gonzalo con toda su familia, padres y hermanas, en una camioneta negra y enorme, todos obviamente ingresaron, se sentaron y con regalos bastante pomposos se integraron al ágape.

Por fin pude conocer al papá de Gonzalo, un chico bastante joven y de poco entusiasmo. Si peco de opinóloga podría decir que noté que había asistido solo por cumplir, es interesante como el lenguaje corporal  y los gestos pueden exteriorizar los sentimientos.

Desde el ingreso triunfal de la familia del papá de Gonzalo cambió el entorno, todo giraba a lo que decían los abuelos, fue un poco incómodo que se apoderaran de él para las fotos y para sus respectivos mimos, él tuvo que dejar los juegos con los amiguitos para brindarle abrazos (algo obligados) a su querendona abuela.

Creo que me hubiera parecido anecdóticamente jocosa la situación, sino fuera porque al momento típico de cantarle el Happy Birthday, el papá biológico de Gonzalo se ubicó velozmente en el centro de la mesa decorada por nosotras para la respectiva foto y soplado de vela, sin dudarlo cargó en brazos a Gonzalo y todo era fotos y más fotos. 

Fue demasiado obvio el hecho que llegara como paracaidista y se jacte de ser el padre comprometido cuando a leguas se notaba que Gonzalo estaba incomodo y buscaba con la mirada a mi hermano.

Me pongo en el lugar de mi hermano, quien lo ha criado desde los 3 años, y me jode que a él no le joda esa situación. Él dice que siempre deseará lo mejor para Gonzalo, aunque eso implique no llevarse el crédito del esfuerzo.


La fiesta termina y todos se retiran, los únicos que se quedaron al final de todo en esa casa para limpiar, acomodar y reírse de las ocurrencias de Gonzalo fueron tres personas: Gonzalo, su mamá y su papá: Mi hermano.

martes, 21 de febrero de 2017

Escuchando a Barrio Calavera

“Todos los días se aprende algo”- solía decir mi abuelo.

“Hijita, nunca duermas sin haber aprendido algo nuevo”- clicheaba él.

Hoy, por ejemplo, mientras escuchaba a Kanaku y el tigre, Barrio Calavera, entre otros; descubrí que hay una Canción  llamada: “Muere mierda”  de la banda Epilepsia, y que esta ganó el título de canción del año en el 2011.

Entonces, abuelo,  aprendí que hay música para el gusto de todos, absolutamente todos.


Amén.


Canción: Ochentas
Artista: Barrio Calavera
Álbum: Kumbiamerikan Rockers
Fecha de lanzamiento: 2015
Género: Rock

El tiempo entre costuras

He tenido mucho cuidado al buscar esta imagen de portada del libro que estoy leyendo, cuidado porque no quiero saber absolutamente de nada que aun no haya leído, definitivamente no.
Es increíble la manera en que te puede envolver un libro, a mis 28 años aun me parece increíble.
Las tramas son, en algunos casos, las historias que quisiéramos presenciar, en otros intervenir y hasta impedir.

Al tener la capacidad de crear en la imaginación lo que nos narran, nos volvemos poderosos, hacemos magia.


domingo, 11 de diciembre de 2016

Chorrillos

En Chorrillos Estudié 3 años de mi vida que siendo sincera recuerdo con mucha lealtad, nostalgia y cariño; en dicho instituto conocí a quien fue mi enamorado por casi tres años y además a Kathy, una de mis mejores amigas, que aunque no nos encontremos muy seguido, la adoro.

Hace poco volví al instituto para hacer un trámite laboral y debo reconocer que se me escarapeló el cuerpo al recorrer la misma Calle Zepita con Olaya, la misma iglesia San Pedro (algo desmejorada), la misma tienda donde sacaba copias y sobretodo aquel parquecito frente a la tienda más recurrida por los estudiantes ansiosos de salir de las aulas (que en ese tiempo llamaban “jaulas”) que tantos, pero tantos recuerdos dejaron en mi mente.

Caminar desde el Malecón de Chorrillos hasta Sagitario o Andrómeda, era lo común para mí, ir al Carbonazo de Huaylas una delicia, aunque en ese tiempo de estudiante era un lujo que ya al trabajar se volvió una costumbre.

Todo está conectado con aquel distrito. Mi primer empleo fue en un colegio militar de ahí en los que permanecí 5 años de mi vida, en realidad los mejores años de mi juventud, pues fue ahí donde conocí a gente maravillosa pero sobretodo conocí a “la gente”, es decir, llegar a los 20 años e irse a los 25 es prácticamente formarse integralmente conociendo lo bueno y lo malo de la vida.

A Chorrillos  me mudé sola en el año 2010, no en soledad, sino en independencia. Ese fue un año muy fructuoso e importante, un año en el que un diablillo en mi oreja me decía que era la oportunidad perfecta para vivir la juventud libre y experimentar de todo, sin embargo terminé escuchando la otra voz que decía que mi prioridad era el trabajo y los estudios. Recuerdo haberme quedado hasta la media noche en el trabajo en varias oportunidades, época de cierre (solía decir), y no era explotación porque lo hacía por voluntad propia, mi departamento quedaba a cuadras de mi chamba y yo no me hacía problema. Una locura total.

Mi mudanza coincidió con el hecho que no tenía enamorado, aun creo que hasta hoy mi madre no lo cree totalmente, pero de todo ese tiempo viviendo sola, debo haber llegado de madrugada, de alguna fiesta o concierto unas 3 veces, no más.

O era muy responsable o era muy lorna, aun no lo decido en realidad.

Plaza Lima Sur era mi punto frecuente cuando salía con algún grupo de amigos o a realizar cualquier compra y demás, todo era Plaza Lima Sur, no sé si por cercanía o por camote pero me sentía como pez en el agua.
Por picaronería del destino (porque no le encuentro otra explicación), mi novio es Chorrillano. Arturo llega a mi vida en un momento en el que estaba en orden con mis sentimientos y mis convicciones, a él lo conocí por primera vez en la estación del Metropolitano en Matellini, estación por la que había pasado miles de veces, quizás en una de esas veces nos hemos cruzado sin saber que en un futuro el destino nos uniría con un amor honesto y preciso.


Pronto regresaré a Chorrillos, pero esta vez a empezar una nueva vida junto a Arturo, ahora con la seguridad de que es un nuevo reto y nuevo camino. Ahora no hay voces que me digan  que salga a divertirme un viernes por la noche o que me acueste temprano para madrugar al trabajo. Ahora sé lo que es correcto y adecuado, es parte de la vida madurar y eso conlleva una gran responsabilidad.







viernes, 9 de diciembre de 2016

Alanis Morissette

Y es que mientras todos y todas escuchaban a Tornado, Trueno, Huracán y la joven sensación; yo alquilaba una hora en la cabina de internet, que en ese tiempo costaba  S/3.50, para escuchar a Alanis Morissette.

















sábado, 26 de noviembre de 2016