¿Qué es lo primero que
a ti te interesa de un hombre?
Saber que música
escucha.
¿Y hay una respuesta
que sea ideal?
No, no hay una respuesta ideal, hay una que generalmente es la más común. ¿Tú
qué música escuchas?
¿Yo?, variado, no sé,
de todo un poco.
Ahí está… “Variado”,
variado es una respuesta vacía…con sólo
nombrarme una canción, un músico, un disco, con el que identificas, me
estás diciendo quien eres, que te conmueve, que te hace sentir bien, la música
te remite a lugares, a momentos, a personas, a sensaciones, a sentimientos,
escuchaste millones de canciones en tu vida, alguna te tiene que haber
significado algo más… "Días de Vinilo" - 2012
No recuerdo exactamente cuando descubrí esta banda, pero estaba
en la universidad, salí temprano y los escuché
por primera vez : LO QUE TE HACE GRANDE... así empezó todo.
Vico C es de la época del Rey Pepino,
primo o promo de Big Boy ,es decir de la época de la antigüedad (la expresión
del pepino la solía usar mi tía abuela), sin embargo aun después de no sé
cuantos años llega a mis oídos esta versión deUN BESO Y UNA FLOR, junto
a Seguridad Social, de ellos me gusta
todo, así que con Vico C quedó, no sé si bien, pero mueve y provoca ganas de
bailar.
Quien
me conoce sabe que no soy muy partidaria del rap,es más, del rap sólo me gusta “El Príncipe del Rap”, pero no puedo negar que este señor, en su momento,
era un boom, mi hermana con sus pantalones carpinteros y su shakira al cuello
puede dar fe de eso.
Hay
público para todos.
Estimado
Vico C te estoy dedicando este post, pero eso sí!
Quiero
encontrarme contigo un día de estos que vaya a perder el tiempo por lugares que
ya conozco de memoria, me pican los pies por iren esta tardecuando
el sol se oculte a aquel café que ya es nuestro, sin nunca haber ido.
¿Una vez cada
dos semanas recuerdas?
Ir a donde nos apetezca.
Quiero
tener el placer de cruzar la mirada con eso ojos hermosos que alguna vez se
quedaron idiotizados ante mis espontáneas
fantasías, mis pensamientos pre y post-amor, mientras sutilmente fingías no prestarme atención.
Quiero ir a ese café porque siempre
pasábamos y siempre decíamos que ingresaríamos, era nuestra piedra en el
zapato, nuestra montaña impenetrable, nunca lo hicimos porque la puerta era
demasiado pequeña , el pasadizo muy lúgubre, la escalera muy alta y la
portada muy desierta.
Quiero
ir para allá hoy mismo, quizás estés sentado ahí esperando que algún día
yo llegue.
Quizás
venciste tu apología al misterio antes que yo, y sueles pararte a menudo
frente a aquel lugar.
Quizás
entre y te encuentre leyendo uno de los tantos libros que te presté y jamás me devolviste.
Y
hasta quizás:
Levantes la mirada,
Me veas,
La bajes nuevamente,
Cierres el libro,
Sonrías
Te levantes,
Te pares frente a mí ,
Respires,
Sonrías nuevamente,
y Me abraces.
Será
justo y sólo justo en ese momento en el que esta canción sonará. Será justo en
ese instante que esta canción tendrá sentido. Estoy guardando esta canción para
ti. No demores porque yo me estoy alistando ahora. Justo ahora.
Desde
la esquina derecha ubicada en posición estratégica para que no las interrumpan
le contó a su amiga Vicky lo sucedido con quien consideró su amigo, su uña y mugre, a quien conocía,
o al menos eso creía, hace poco más de un año; A quien llegó a querer mucho a
pesar que no se frecuentaban (nunca), al amigo que sin decirle como se sentía ya
lo percibía, al amigo a quien ella comprendía cuando tenía sus lapsus emocionales
que implicaban la elimine del facebook, sea cortante o cosas de esa inmadura magnitud, el
amigo por el que ella iba a viajar por
año nuevo sólo para visitarlo, le hacía mucha ilusión llegar y sentarse a conversar
horas con él, el amigo a quien confesó
que le gustaba como era y no mintió.
Realmente le gustaba la frescura que
emanaba, la forma de ver su entorno, la nobleza y ternura que sentía hacia su
familia abismalmente distinta a la suya, la forma cómo defendía su posición
cuando creía en algo, la forma como quería a sus amigos y amigas, esa
combinación de caballerosidad con calle, su sinceridad e incomodidad, la forma
como se sorprendía cuando ella hacía un mea
culpa.
Sin
embargo todo se esfumó en el momento que él escribió varias líneas en donde se
sinceraba acerca de ella, en realidad ella nunca imaginó que él llegara a
pensar así, en realidad las circunstancias en la que socializaron fueron
complejas pero no las suficientes para ser caretas.
Al
menos eso pensó.
Cuando ella le pidió que sea
sincero, pues notaba cierta vehemente hostilidad, él le dijo que estaba
interesado en otra persona más cercana él, palabras que quizás dolieron menos
que las que él diría a continuación: "tu
ego tendrá que buscar a otro para seguir creciendo".
Y como
si se tratara de una escena de la rosa de Guadalupe (versión peruana), ella se
dio cuenta de lo emocionalmente inestable que él podía ser.
Cuando
una se da cuenta que algo ya no da para más, pues sólo debe respirar profundo y
dar un paso al costado, ahora ella ya no conciliará, porque hasta el corazón más
ilusionado se cansa de ser agredido y ser juzgado erróneamente.
Nada
de lo que ella dijo, hizo y preguntó, fue por alimentar su ego, todo fue para
saber que no se equivocaba, quería estar segura de iniciar algo nuevo y bonito,
y pongo las manos al fuego porque la conozco y sé que no mentía, por naturaleza
es desinhibida y es lamentable que él no lo notara, todo toma su tiempo pero él
no tuvo la paciencia necesaria, inadecuado que todo se termine en esas
circunstancias, pero algún día él comprenderá que cuando algo vale la pena,
cuesta mucho trabajo conseguir tenerlo y que sí, ella sí está chapada a la
antigua.
Cierro
los ojos, me relajo y escucho....Me limito a escuchar y poco a poco, aún con los
ojos cerrados mi mente se ha transportado al año 2007, mi cuerpo, que ahora
obedece a mi subconsciente, se amolda y de pronto ya no estoy sentada en mi
cómoda silla negra, sino estoy en una carpeta (muy
bonita) de mi ex casa de estudios. Aún con los ojos cerrados se me antoja una
sprite en la tienda de Judith, más conocida como “la chica de la tienda”.
Me
dirijo hacia la enorme tienda, me apoyo en la congeladora donde están los helados,
trato de escoger uno pero ya tengo mi sprite, me emociona la idea de volver a
ese lugar, Judith se ríe de mi ansiedad y la miro fijamente, la miro porque sé
que tres años después no la volveré a ver más, doy por hecho que debo apurarme
o llegaré tarde a clases o quizás pronto regresaré al presente.
Tomo
la última gota de gaseosa, estoy legando al final de la canción en mención y me
doy cuenta que no estoy sola en aquella tienda, hay un chico hablando en el
teléfono público con el logo celeste de movistar, quien me mira con dulzura, me llama con el brazo extendido
dispuesto a brindarme su abrigo, estoy
con un chico, él me quiere, lo recuerdo, como olvidar algo así... el chico me
sonríe, me acerco, le sonrío, me abraza, lo abrazo y me sorprendo de que ante
tan cálida muestra de afecto, que en ese entonces quizás tildé de rutinaria, se
acomoden las sensaciones como rompecabezas en el corazón. Me desvanezco en un
sentimiento sólo y únicamente definido como sublime.
-Estás rara, ¿estás bien?- me pregunta.
Me
dan ganas de decirle que vengo del futuro, que sé lo que pasará en los próximos 3 años,
que sé todas las cosas maravillosas que haremos; me dan ganas pero no digo
nada, ¿Debería hacer algo?, decido no hacer nada, sólo quiero mirar sus ojos,
su mirada, no le diré.
Abro los ojos y caigo en cuenta que por tres minutos
con cuarenta y dos segundos logré percibir el 2007, y me gustó, juro que me
gustó.
Hubiera
esperado hasta el último momento para decirle que no estoy de acuerdo, fue
impulsivo dejarme llevar por la intuición.
Hubiera
ido en taxi a recogerla, así no esperaba más de 30 minutos en la lluvia, aunque
con el agua encima se veía muy graciosa.
Hubiera
comprado agua esa mañana que me sentía mal de salud, pedir permiso 5 minutos y salir a
tomar aire.
Hubiera
comprado los 3 libros juntos, así me salía el paquete completo con descuento, finalmente los compré
uno a uno y me salió el doble.
Hubiera
aprovechado para comprar pollo esa noche que fui al supermercado, hubiera
evitado comer huevo frito al día siguiente.
Hubiera
pegado el comunicado en la puerta antes de salir del trabajo, así los que
llegan antes que yo sabrían que ya pueden firmar su entrada.
Hubiera
tomado cetirizina en lugar de clorfenamina, me estoy muriendo de sueño.
Hubiera
ido al gimnasio con Victoria en lugar de ir a la pollería.
El
hubiera pierde sentido cuando lo repito varias veces: hubiera, hubiera, hubiera,
hubiera, hubiera, hubiera, hubiera, hubiera, hubiera, hubiera, hubiera, hubiera,
pierde tanto sentido que al final no existe.
" ♪ Miras todo al revés, no caminas con los pies y aunque sientes que todo el mundo te ve , nadie te ve... "